El ácido salicílico se llama así por el sauce, Salix en latín. De su corteza salió también la aspirina. Hoy es el ingrediente de referencia para los poros obstruidos y los granitos, pero tiene un problema: suele resecar. Sarah Brown, fundadora de Pai, lo dice claro: con la piel sensible, acabas con la piel todavía más irritada. Así que lo hizo a su manera.
- Ácido salicílico al 2%: de gaulteria y corteza de sauce blanco. Se disuelve en la grasa, así que entra en el poro y lo despeja por dentro.
- Agua de manzanilla: calma la piel.
- Glicerina: hidrata, para que la piel no se reseque.
No lleva perfume ni aceites esenciales, y lo toleran también las pieles sensibles.
Las imperfecciones son normales. Querer una piel más tranquila, también.



