Con los años, la piel funciona como el móvil: tarda un poco más en cargarse. Se recupera más despacio de una mala noche, de un verano largo o de un mes intenso. Sarah Brown, fundadora de Pai, lo explica así: con el tiempo, los procesos naturales de regeneración de la piel se ralentizan.
Este sérum le devuelve la energía:
- Extracto de brote de girasol: ayuda a la piel a fabricar su propio NAD+, la molécula que da energía a sus células.
- Tres péptidos: uno suaviza las líneas de expresión, otro unifica el tono y el tercero ayuda a que la mirada se vea menos hinchada.
- Centella asiática: acompaña la reparación de la piel y refuerza su barrera.
- Ácido hialurónico de varios tamaños: hidrata en superficie y en profundidad.
Es un gel transparente que se absorbe enseguida, y la piel se ve más lisa, más firme y con más vida. No lleva perfume ni aceites esenciales, así que va bien también a las pieles sensibles.
Cumplir años, con energía.





