La vitamina C de siempre es como un zumo de naranja recién exprimido: buenísima, pero se estropea en cuanto le da el aire. La de este booster es una forma estable que se disuelve en aceite y no se oxida, así que la última gota del frasco es tan buena como la primera. Y aquí va al 20%, sin que las pieles sensibles protesten.
- Vitamina C estable (20%): ilumina, unifica el tono y protege la piel del día a día.
- Aceite de semilla de higo chumbo: rico en vitamina E, cuida la barrera de la piel.
- Aceite de semilla de arándano: aporta omegas y antioxidantes.
Es un aceite ligero que se mezcla con lo que ya usas y se funde con la piel en un segundo.

