La piel sensible no termina en el cuello. Sarah Brown, fundadora de Pai, lo dice así: la barrera de la piel necesita cuidado de la cabeza a los pies. Y para el cuerpo eligió tres plantas muy nuestras: la alcaparra, el higo chumbo y la hoja de olivo, un trío mediterráneo que calma las rojeces y la irritación.
- Alcaparra, higo chumbo y hoja de olivo: calman la piel enrojecida o irritada.
- Ceramidas y lípidos de avena: refuerzan la barrera de la piel y alivian el picor de la piel seca.
- Caléndula y espino amarillo: cuidan la piel y ayudan a renovarla.
- Manteca de karité y aceites de girasol y jojoba: nutren a fondo.
Es una crema rica y fácil de masajear, que mantiene la piel hidratada todo el día.
Calma, de la cabeza a los pies.

