Una ducha larga y caliente es uno de los mejores placeres del invierno. Lo malo es lo que viene después: la piel tirante y con ganas de crema.
El Replenishing Body Wash limpia sin llevarse los aceites naturales de la piel. Empieza siendo una crema y se convierte en una espuma suave entre las manos.
- Tensioactivos de aminoácidos: limpian con suavidad, sin sulfatos.
- Ceramidas: reponen lo que la piel pierde con el agua.
- Lípidos de avena: calman la piel, y se parecen mucho a los suyos propios.
- Complejo de azúcares: sigue hidratando cuando ya te has secado.
Va bien a todas las pieles, sobre todo a las secas y sensibles.
Ducha larga, piel contenta.

