Sarah Brown, fundadora de Pai, pide que pensemos en los péptidos como en un andamio para la piel. La imagen es buena: no construyen por ella, pero la sostienen y le dan lo que necesita para repararse sola. Este booster lleva dos:
- Péptido de guisante: le da a la piel la materia prima para fabricar colágeno y, además, alisa la superficie en cuanto lo aplicas.
- Hexapeptide-11: da la señal para que la piel produzca más colágeno y elastina.
Juntos suman un 5%. La piel queda más lisa, más firme y más repulpante, que es una palabra un poco petulante, pero no hay otra mejor. No lleva perfume ni aceites esenciales, así que lo toleran también las pieles que no se llevan bien con activos más fuertes, como el retinol.
Firmeza, gota a gota.


